Cese fulminante de Gemma Domènech Costafreda por Montilla y el conseller TresserraS




Con una sonora patada en el trasero ha sido cesada de su cargo Gemma Doménech Costafreda, la directora que E.R.C. y el tripartito catalán puso en Serveis de Difusió Audiovisual del Dep. de Cultura i Mitjans de Comunicació hace casi tres años.

Con el decreto 164/2009 del 27 de octubre, firmado por Montilla y Tresserras, se le dieron 3 días para que dicha señora abandonase su cargo y su despacho sito en Vía Laietana, 14 de Barcelona.

La acumulación de denuncias, quejas, y demandas contra Gemma Doménech, han hecho quitársela de encima de modo fulminante e inmediato, antes de entrar en la carrera de las próximas elecciones en Catalunya, donde el partido de esta ex-directora, ERC, se hunde por momentos en las encuestas de intención de voto.

Gemma Doménech Costafreda ha sido, sin duda, la peor y más mentirosa e hipócrita directora que Mitjans Audiovisuals de la Generalitat haya tenido en toda su historia. Recordemos que solamente con el caso "Antena 2000" acumuló denuncia por delito de prevaricación y demanda ante el TSJC por Vulneración de los Derechos Fundamentales. Ese fué uno de los escandalosos casos que dicha individua protagonizó, al firmar una orden de cierre inmediato a un grupo radiofónico que lleva 25 años en las ondas y posee permiso escrito y confirmado de radio cultural, para mayor inri, expedido por la propia Generalitat de Catalunya desde el año 1993.

Gemma Doménech, gracias a sus dosis de maldad, mezcladas con ineptitud, y desconocimiento del sector, ha dejado un panorama desolador en las ondas catalanas, un pozo oscuro, del que será difícil salir, donde jamás habían proliferado y existido más injusticias, emisiones irregulares, piratas, interferencias y caos, tanto jurídico como técnico.

 

Gemma Doménech, gracias a sus dosis de maldad, mezcladas con ineptitud, y desconocimiento del sector, ha dejado un panorama desolador en las ondas catalanas.

Gemma Doménech, gràcies a les seves dosis de maldat, barrejades amb ineptitud, i desconeixement del sector, ha deixat un panorama desolador en les ones catalanes.